Recortes sin voz

Inmersos en una complicada situación económica, las políticas de “recortes” presupuestarios van sumando indignación a medida que las puntas de la tijera se clavan en uno u otro de los distintos tejidos de la sociedad.

Como bien sabemos, de esa indignación hemos visto nacer movimientos sociales que ocupan plazas, se extienden por los barrios de las ciudades, las poblaciones, las provincias, hasta propagarse a otros países expresando su malestar y su preocupación ante la merma de lo que sin duda son servicios fundamentales dentro de nuestras sociedades: salud, vivienda, educación…

Aún siendo comprensible la reacción del individuo ante aquello que le afecta de forma más directa, resulta de lo más revelador y sintomático que, entre la tronada de encendidas reivindicaciones, las voces que se alzan para denunciar otros recortes en sectores tan fundamentales como son la investigación y el desarrollo en ciencia y tecnología, apenas consigan resonar lo bastante como para superar la categoría de lo anecdótico, incluso en los medios de comunicación más serios.

Es por ello que hemos querido hoy destacar y difundir la iniciativa que el físico soriano Francisco J. Hernández puso en marcha el pasado 3 de enero desde su blog personal, “más con el objetivo de ser una reacción a una situación absurda que una propuesta concreta“, según sus propias palabras. La propuesta se resume con facilidad: exigir una casilla en la declaración de la renta para poder destinar un 0,7% de los impuestos que uno paga a los presupuestos de I+D+I. A día de hoy ha recogido casi doscientas cincuenta mil firmas.

Además de las felicitaciones por la iniciativa, no podemos dejar de subrayar –sin entrar en la alarmante miopía de los gobernantes–, el larguísimo trecho que queda por recorrer para hacer llegar el conocimiento y la comprensión de la ciencia hasta el grueso de una población que, por no entenderla y resultarle ajena, aún no alcanza a percibirla como algo suyo, no comprende que para disponer de mucho de lo que reivindica de forma mayoritaria ha hecho falta, primero, investigarlo.